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Tratamiento de la ansiedad

By JA Quality |

En esta ocasión nos gustaría contar con la opinión experta de Claudio Cabrera, Experto en JustAnswer desde 2011, que nos explica en qué consiste la ansiedad y cuál es su tratamiento.

La ansiedad es un mecanismo natural del ser humano. Como todos los mecanismos presentes en la naturaleza, tiene una función y utilidad, que es alertar de un peligro. Esto lo hace adaptativo y funcional, sin embargo cuando se hipertrofia el mecanismo de la ansiedad estamos en el terreno de lo patológico. Si se sufre una ansiedad de intensidad devastadora, o de larga duración, que puede entorpecer la normalidad de la vida de un sujeto, ésta es susceptible de tratamiento. Varios acercamientos teóricos se pueden hacer sobre si conviene más un tipo de tratamiento u otro, habiendo dos grandes formas de tratar estos problemas que son la farmacología y la psicoterapia. Ninguna de las dos corrientes es completa sin la otra. Cada caso tiene su enjundia particular, y tan personal es el padecimiento como lo es el remedio. La ansiedad se cronifica muchas veces, coexiste en ocasiones con la depresión, el insomnio y otros síndromes clínicos. Lo más entorpecedor de la ansiedad es que el paciente muchas veces no se da cuenta de que la padece, pues se enmascara bajo diferentes disfraces, que le llevan a hacer quejas muy diferentes de la que verdaderamente ocasiona el problema: buscan problemas cardíacos, oncológicos, infecciosos, pulmonares, intestinales, articulares, cerebrales, endocrinos, y lo que alimenta la búsqueda no es otra cosa que la ansiedad, que la angustia que subyace. Déjese asesorar. Si encuentra un buen profesional, es que usted ha tenido suerte.

Hoy en día tratamos los cuadros de ansiedad con antidepresivos. No es que se pretenda tratar una depresión, sino que se llaman así los medicamentos y también sirven para la ansiedad. En el período de 4 semanas aproximadamente, la mejoría en la mayoría de los casos es notable, si el fármaco se elige bien. Sn medicamentos que no tienen efectos secundarios graves, son bien tolerados, efectivos, no adictivos, y en general un avance de la ciencia en toda regla. Muchas personas habitualmente tienen reticencias a ser tratados con este tipo de fármacos, y esto es algo que no tiene excesiva lógica a la luz de su utilidad e inocuidad.

Hay muchos medicamentos antidepresivos y tienen perfiles muy diferentes, pero a la vez muy semejantes. Dentro del primer escalón, que muchas veces es el último porque el tratamiento funciona, podríamos incluir la Fluoxetina, Sertralina, Paroxetina y Escitalopram. Hay más, pero estos son los más emblemáticos del grupo. Lo cierto es que para tratar un cuadro de ansiedad, cualquier opción de estas 4 que acabo de mencionar es correcta. Los matices que hacen diferenciar entre uno u otro se refieren a la tolerancia y a las características y matices clínicos del cuadro.

Estos antidepresivos no se deben utilizar libremente. Requieren un control médico, porque aunque sean benignos en el 99% de los casos, son medicamentos y como tales pueden tener efectos secundarios, y muy raramente, requieren tomar medidas.

Además, si no funciona un determinado fármaco antidepresivo de primera elección, hay muchas otras alternativas que se pueden utilizar en estos casos.

Los fármacos llamados ansiolíticos no están dentro del grupo de los antidepresivos y son utilizados extensivamente por los médicos (sobre todo de atención primaria) para tratar estos cuadros de ansiedad, pero no son acertados por diversas cosas: generan adicción, se suele necesitar cada vez más dosis y sólo ofrecen un beneficio por un corto espacio de tiempo. Se pueden usar como rescate, y hasta que haga efecto el antidepresivo: pero no como tratamiento de base. Estas medicaciones son las denominadas benzodiacepinas que incluyen el diazepam, lorazepam, alprazolam, bromazepam, clonazepam etc.

La psicoterapia también ha demostrado eficacia en este tratamiento de estos trastornos. Se ha demostrado que es la mejor manera de tratar ésta y casi cualquier otra condición psiquiátrica, es un tratamiento combinado entre medicación y terapia. Sólo la medicación deja deshumanizado el tratamiento. Por el otro lado, sólo un tratamiento a base de psicoterapia no es correcto porque se tarda mucho más así, porque una medicación hace un efecto mucho más rápido. Los beneficios de las medicaciones no se deben obviar. No es que se tenga que medicar a todo el mundo, pero sí es cierto que hablando de ansiedad, medicar ahorra mucho sufrimiento. La adición de psicoterapia a la medicación, o de medicación a la psicoterapia, es la forma más completa de tratar este tipo de cuadros.

Sin duda, cada caso es diferente, y en cada paciente hay que sopesar todos los factores inherentes, que no son pocos.

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